La puerta de la habitación se cerró lentamente detrás de Lia, el silencio la envolvió de inmediato.
Por primera vez desde que había encontrado a Elian en aquella cama, ya no tenía que sostener ninguna máscara. No había invitados observándola, ni mafiosos esperando una reacción, ni un padre intentando que no se desmoronara.
Solo estaba ella, el silencio de su nueva habitación y el peso de cinco años amando ciegamente a un hombre que acababan de traicionarla sin piedad.
Sus manos comenzaron a tem