En ese momento, Emma subió a la motocicleta y salió de la casa. Para sorpresa de ambos, se dieron cuenta de que sabía manejar muy bien la máquina. No corría, sino que su destreza consistía en que sabía moverse muy bien entre el tráfico; lo cual les hizo mucho más fácil el poder seguirla.
Fueron tras su pista cuando abandonó el fraccionamiento; y así mientras atravesaba el centro de la ciudad y se dirigía a uno de los barrios más marginales y sobre todo peligrosos de la ciudad. No sabían que era