CAPÍTULO 35
No tuve tiempo de darle una explicación a nadie, aún estaba shockeada al ver que no me reconocia ¿Cómo no podía reconocerme?
En cuanto Kaleb abrió los ojos y preguntó quién era yo, los médicos entraron corriendo a la habitación después de escuchar mis gritos
—¡Es un milagro! La diosa Luna salvo al Alfa Kaleb
No pude hablar más con el me sacaron a empujones de la habitación. No sabía cómo reaccionar, ¿Que le estaba pasando a Kaleb?
Cuando salí al pasillo aún sin saber cómo reaccion