CAPÍTULO 34
Cuando Román dijo que habían encontrado el cadáver del caballero casi me desmayé, sentí que las manos de gelatina, sentí que las piernas no me respondían.
Me acerqué como pude al lobo fingiendo que no me importaba, y pregunté cómo había pasado.
Nadie quería hablar del asunto, pero al final uno de los soldados dijo lo que todos murmuraban: Kaleb y el caballero se habían enfrentado en una batalla, Encontraron el cuerpo del caballero a pocos metros de donde Kaleb estaba herido, así que asumieron que fue en la batalla que los dos se cruzaron
No entendía nada, estaba en shock, no sabía si llorar, si gritar o si salir corriendo. Solo sabía que Kaleb estaba al borde de la muerte y el caballero muerto, los dos lobos que amaba.
Con Cristal decidimos atenderlo juntas. El médico llegó unos minutos después y revisó sus heridas. Su expresión cambió por completo, Bajó la mirada y respiró profundamente antes de hablar.
—Tienen que prepararse —dijo con una expresión tensa—. Está muy ma