Capítulo 117
Pasaron tres meses, donde la paz parecía gobernar todas las manadas, después del caos de todo lo que había sucedido, sentir que lográbamos recuperar la estabilidad era un premio cada día.
No pensé que lo lograría pero mi embarazo seguía bien.
No era fácil. Seguía cansándome rápido, y había días en los que levantarme de la cama me costaba más de lo que quería admitir. Pero gracias a las plantas medicinales que Jorge me daba cada mañana, parecía que mi cuerpo no estaba perdiendo ener