Al principio, no supe de quién hablaba Demetri, pero pronto terminé descubriendolo por mi cuenta. Reinó una gran agitación a partir de su primera llamada esa madrugada, y a mí no me costó demasiado intuir la causa del todo el alboroto. A la casa llegarón varios hombres, Demetri se reunió con algunos otros a puerta cerrada y mantuvo multiples llamadas, hasta que, a mediodía, Jonathan apareció por la puerta.
Agitado y evidentemente preocupado, en cuanto me vio paseando a Emily bajo el suave sol d