Me había dejado arrastrar por los celos y hecho una gran tontería. Y allí estaban las consencuencias, Jonathan había aparecido en casa inesperadamente y le había propinado una violenta golpiza a su amigo. Golpiza que no paró hasta que yo me interpuse y le rogué detenerse, jurandole que habíamos ido más lejos.
Y para mi alivio, dejó ir a Demetri y a mí me llevó del brazo al interior de la casa. Los empleados que habían visto la escena con curiosidad, desaparecieron en cuanto nosotros entramos. N