Mundo ficciónIniciar sesiónEl silencio que sigue a la explosión de luces es abrumador; es como si el tiempo hubiera detenido su flujo, atrapándonos en un vacío cegador. Mis pulmones luchan por respirar mientras mi cuerpo se siente suspendido en un espacio donde no existe ni el cielo ni la tierra. Por un instante, la sensación de vértigo me invade, pero las manos del Alfa Supremo me sostienen con firmeza, como un ancla que me mantiene a salvo en medio del caos.
Ráfag






