Mundo ficciónIniciar sesiónMi corazón palpita con fuerza mientras observo a mi pequeño confrontar a Isfet. Su figura, antes envuelta en obediencia oscura, ahora irradia una luz tan pura que hace retroceder las mismas sombras de la cueva. Sus ojos, llameantes como estrellas nacientes, reflejan no solo poder, sino una sabiduría ancestral que me estremece hasta el alma, algo extraordinario en un cachorro tan joven.
—¡Pequeño, vuelve a mí! —le suplico a trav&






