46. EL EXTRAÑO PENSAMIENTO DE ISIS
Al salir del baño, el sonido de un leve movimiento sobre la cama me hizo voltear al instante. Isis abrió los ojos lentamente, parpadeando confusa al ver las miradas intensas de ambos sobre ella.
—¡Mamá! ¿Cómo te sientes? ¿Resultó lo que hicimos, papá? —preguntó, revisándome.
—¡Suéltame, querida! —me río mientras trato de secar mi cabello—. Sí, resultó, ¿no ves lo bien que estoy? No me duele nada y me siento fantástica después de ese baño. Tu padre también. Míralo.
—Estaba tan asustada,