CAPÍTULO 226 — Pasos en el parque y despedidas en la puerta
Al llegar al edificio de Isabella, Gabriel tocó el timbre con una impaciencia que delataba su emoción. Isabella abrió la puerta casi de inmediato, con Victoria en brazos. La niña, ahora con seis meses y medio, lo reconoció al instante y soltó un gritito de alegría, estirando los brazos regordetes hacia él.
— ¡Hola, princesa! —saludó Gabriel, tomando a su hija y llenándola de besos en el cuello, haciéndola reír a carcajadas.
Isabella ob