CAPÍTULO 213 — Estrategias de sombra y luz
Gabriel y Valentino estaban sentados frente a frente en la mesa de conferencias, rodeados de tazas de café vacías y carpetas abiertas. La luz del mediodía entraba por los ventanales, iluminando el cansancio en sus rostros, pero también la determinación férrea de dos hombres que no pensaban perder lo que habían construido.
Valentino cerró la carpeta que tenía en las manos y se frotó los ojos.
— Gabriel, tengo que insistir en algo —dijo Valentino, cambiando el tema de los litigios a algo más personal—. Si Isabella se entera de lo de la seguridad privada por terceros, se va a molestar. Y con razón.
Gabriel levantó la vista de su tablet, donde monitoreaba en tiempo real la ubicación de los guardias que custodiaban el edificio de Isabella.
— ¿Por qué se molestaría? La estoy protegiendo.
— Porque no se lo dices y ya —sugirió Valentino, exasperado por la terquedad de su amigo—. Ya pasaste por esto, Gabriel. Tomaste decisiones unilaterales sobre su v