CAPÍTULO 205 — Culpas y abuelas
Gabriel Fuentes estaba de pie, apoyado contra la pared, con los ojos cerrados y los puños apretados dentro de los bolsillos de su pantalón. La imagen de Fátima tirando el café con desprecio seguía repitiéndose en su mente como una película rayada.
Sabía que había cometido un error imperdonable. Pedir la prueba de ADN mientras su hija luchaba por vivir había sido el último acto de un hombre envenenado por la duda, pero ahora, con la verdad brillando en la incubado