CAPÍTULO 193 — Agua bendita y fuego cruzado
Valentino y Camila no habían escatimado en detalles; querían que el bautismo de Fabrizio fuera un evento memorable.
Los invitados comenzaron a llegar bajo un sol de mediodía que se filtraba a través de los vitrales antiguos, pintando el suelo de piedra de colores caleidoscópicos. Había música de cuerdas suave, interpretada por un cuarteto en un rincón del atrio.
Gabriel Fuentes llegó solo.
Bajó de su auto con la mandíbula tensa y los ojos ocultos tras