El amor puede ser tan profundo como los ríos que atraviesan las montañas o tan ligero como una pluma llevada por el viento.
Para Mauricio, el amor siempre había significado una felicidad instantánea, aunque también una nueva herida. Cada vez que entregaba su corazón, este regresaba un poco más roto.
Con pasos pesados se fue alejando de la persona que no solo había marcado su corazón, sino que también había dejado una huella imborrable en su alma.
Estaba molesto consigo mismo.
Molesto por haber