Mundo ficciónIniciar sesión¿Cuándo notas cuando tu vida cambia? A veces es en un segundo o a veces es una serie de momentos abonan a esa historia, vencer a alguien, conocer a alguien, enamorarte, estar en momento adecuado en lugar adecuado. También puede ser en ese momento en lo eliges, en el tomas la decisión de ser diferente, de las cosas diferentes a pesar de todo y de todos. Puede te sientas sola, o en realidad lo hagas por estás acompañada, con las personas indicadas. Todo esto pensé esa mañana, en mi cuarto con mis amigas, ahora mis mejores amigas, mis cómplices. Antes de salir y historia, de cambiar la historia. De pararme en frente de todos y decir sí. Ese sí nunca pensé decir, ese compromiso nunca pensé es más allá de comprometerme con una persona, era hacerlo con toda una manda. Pero podía significar dejarlo ir, dejar ir a mi pareja, a una parte de mí. Cual sea fuera mi futuro, me emocionaba y quería vivirlo, nunca me había sentido así. Agarre la mano de mi primer amiga, la primera que realmente me hizo sentir en casa y le sonreí. Después agarré la mano de mi ex-enemiga, esa persona que nunca habría pensado compartir tantas cosas y ella asintió con su cabeza dándome las fuerzas para cruzar esa puerta hacia mi futuro.
Leer másPunto de vista SandraEste último mes había sido muy cansado y casi no había visto a Samuel. Mis días empezaban un poco antes del amanecer, ya que hacía la primera patrulla del día. Después iba a la casa de la manada para reunirme con Zack, Fritz, Verónica y Beta Noa para seguir preparando las negociaciones que íbamos a hacer en la fiesta de otoño, las reuniones eran largas y aburridas ya que Beta Noa nos tuvo que explicar a detalle los protocolos que se tienen que seguir con otras manadas, así como, la historia de las manadas más grandes e importantes, algunas manadas sabía más o menos por dónde estaban ya que pasé cerca de ahí cuando fui al norte y algunos de los representantes ya los había conocido cuando me intentaron hacer esclava.A Fritz le costaba mucho trabajo los protocolos porque sentía que era como rebajarse ante las otras man
Punto de vista VanessaLas peleas entre hombres lobo y vampiros habían disminuido, pero todavía no encontrábamos solución a los planes del emperador. No importa cuánto le dábamos vuelta Cassandra no se salvaba de tener que crear y entrenar vampiros. El emperador le había dado tres meses para tener a su ejército, suficientes para que no estuvieran destinados a morir, aunque eso significaba más riesgo para las manadas.Esa noche ya estábamos hartas Cassandra, Louis y yo de darle vueltas al asunto. Sandra se había tenido que ir temprano por los asuntos con su manada y la pareja enfrente de mí ya estaban uno sobre el otro besándose y me dio ganas de estar así con Devan.Cuando Leuis empezó a ser parte de nuestras pláticas y planes, se sintió un ligero cambio en nuestra dinámica, aunque Sandy no lo había expresado como tal sabía
Punto de vista Sandra.La fiesta marchaba bien muchas personas bailaban, otras comían, bebían y reían. Yo estaba en una mesa con Vanessa. Samuel y Devan estaban platicando con otros guerreros por ahí, de vez en cuando Samuel se daba sus vueltas, me daba un beso y se regresaba a seguir disfrutando la fiesta.Vanessa suspiró y recargó su cabeza en su mano que a su vez era sostenida por la mesa.“¿Todo bien?” Le pregunté y al parecer la saqué de sus pensamientos.“Si, solo que nunca me han gustado las fiestas, me aburro, pero a Devan parecen gustarles” hizo un gesto con su cara para señalarme a nuestras parejas riendo con sus amigos. “tampoco parece que te la estés pasando tan bien” Yo reí.“Creo que no, supongo que me cuesta trabajo disfrutar una fiest
Punto de Vista SandyHace dos semanas desde el ataque y no he sabido nada de las chicas, tampoco ha habido más encuentros con vampiros, lo que me alegra, pero seguimos alerta. Un mensaje de Cassandra nos convocó a la casa así que en cuánto acabó mi turno de guardia agarré un coche y me dirigí a la cabaña. Todavía no llegaba Vanessa pero por la luz en el interior que se notaba a pesar de que las cortinas estaban cerradas, sabía que ya estaba Cassandra ahí.Entré y la fogata de la sala estaba prendida al igual que varias luces, pero algo andaba mal, mi olfato me decía que había alguien que no eran las chicas, di unos pasos sigilosos en el interior y la crujiente madera me alertó de una presencia a mi derecha. De la cocina salió un vampiro que nunca había visto, lo único que tenía puesto eran unos calzones largos, seguramente se perdi&
Último capítulo