El laboratorio subterráneo de BioTech era un laberinto blanco y estéril. El aire olía a ozono y productos químicos.
Elena y Tor se movían como sombras. Tor iba delante, con un rifle silenciado y vistiendo un uniforme táctico negro. Elena iba detrás, con su tablet pegada al pecho, vigilando las cámaras.
—Tenéis una patrulla de tres hombres en el pasillo B-4 —la voz de Rose sonó limpia y clara en el auricular de ambos. Estaba en la mansión, a cientos de kilómetros, pero sus ojos estaban en los pl