Los peones que regresan
La noche cubría Grayhaven como un manto pesado. El sheriff Thomas seguía repasando mentalmente los reportes inconclusos cuando, en otro rincón del pueblo, una camioneta negra se detenía en las afueras de un motel de carretera.
De la puerta trasera descendió Ethan, el rostro medio oculto por una capucha, y enseguida lo siguió Lizzie, más nerviosa que nunca. Llevaban varios días en silencio, a la espera de órdenes. Ahora Judy los había reclamado de vuelta.
—No me gusta est