La lluvia fina había comenzado a caer sobre Grayhaven, tiñendo de gris las calles ya solitarias del pequeño pueblo. Allyson y Mike Torres permanecían ocultos en un modesto apartamento alquilado por el FBI semanas atrás, lejos de donde habían sido seguidos y atacados. Las luces estaban apagadas, solo una lámpara de escritorio encendida en un rincón, proyectando sombras alargadas sobre las paredes.
Allyson se encontraba sentada en el borde de la cama, el vendaje en su hombro húmedo de desinfectan