Darina estaba atrapada en el tráfico denso y caótico de la ciudad.
El volante temblaba entre sus manos sudorosas mientras su corazón latía a un ritmo desquiciado.
Cada minuto que pasaba sentía que el mundo se derrumbaba a su alrededor.
El cielo estaba cubierto de nubes grises que anunciaban tormenta, como si el universo supiera que algo terrible estaba por suceder.
Quiso acelerar, rebasar a todos, correr sin freno… pero no podía.
Tenía que mantener el control, aunque por dentro se sintiera a pun