Nelly salió apresurada, sus tacones resonando como un tambor de urgencia en el elegante salón de eventos.
El corazón le latía con fuerza, la respiración se le cortaba por la ansiedad.
Tenía que detenerlo antes de que fuera demasiado tarde.
Apuró el paso hasta el otro salón, donde las luces brillaban sobre el escenario, y las cámaras enfocaban a Demetrio, que estaba a punto de iniciar su presentación de cosméticos.
Al entrar, el personal del evento la dejó pasar sin objeciones; la conocían y podí