—¿Qué es lo que querías decirme, Félix? —preguntó Orla, mirándolo con seriedad, aunque en el fondo temía la respuesta.
Félix sintió que el suelo se abría bajo sus pies.
Su respiración se aceleró, el corazón golpeaba como un tambor dentro de su pecho. El simple pensamiento de perderla lo aterraba; su cuerpo temblaba sin que pudiera evitarlo.
—Yo… yo… —tragó saliva, buscando valor—. Es mi hermana. Ella… tiene amnesia, no recuerda a Alexis. Y Gustavo… Gustavo le contó todo a su manera. Ahora ella l