Los días avanzaron, y con cada amanecer, parecía que la vida de Nelly y Ethan se encaminaba hacia un nuevo horizonte.
Después de tantas tormentas, finalmente había un rayo de luz en sus vidas.
Habían regresado a la ciudad, dejando atrás un pasado lleno de altibajos, y se habían mudado a una casa cerca de la mansión familiar.
Era un nuevo comienzo, una segunda oportunidad que ambos anhelaban con fervor.
Al llegar a su nuevo hogar, Ethan no pudo contener su felicidad. Su rostro se iluminó al ver l