Ella detuvo el beso, sintiendo que el momento, aunque mágico, requería de una reflexión más profunda.
—Ethan, debes reconquistar mi amor. De lo contrario, no podré —dijo con una mezcla de determinación y vulnerabilidad en su voz.
Él asintió, comprendiendo la gravedad de sus palabras.
—Te voy a reconquistar —respondió, su tono lleno de sinceridad y un leve destello de esperanza.
Nelly sonrió, pero no era una sonrisa cualquiera; era una sonrisa que contenía un desafío, una invitación a un juego qu