Al día siguiente, cuando la luz del sol se filtró por las ventanas, la vida continuaba, pero para Enzo, todo había cambiado.
La habitación estaba llena de un silencio abrumador, y aunque Ziara había recibido el alta, él no estaba allí para compartir ese momento.
Nadie sabía nada sobre su paradero, y la preocupación se cernía sobre su familia como una nube oscura.
Enzo había desaparecido, y con él, la esperanza de un futuro que alguna vez había parecido posible.
Días después, cuando Melody y Deme