24. No soy un símbolo

Elara regresa al palacio con el cabello suelto y revuelto por la brisa del lago. Patric se despide con un leve asentimiento y se pierde de nuevo en el invernadero, pero antes le asegura que para mañana tendrá listo el picaflor. Ella le sonríe en agradecimiento y avanza por los pasillos hasta llegar al vestíbulo principal, con la idea fija en servirse algo caliente antes de seguir con su día.

Pero una figura la intercepta.

—Mi superluna—dice una sirvienta con voz suave, haciendo una reverencia
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP