Punto de vista de Isla
El aire fresco y limpio de los Alpes suizos me golpeó en cuanto salí del aeropuerto de Zúrich: un impacto que sacudió todo mi ser, borrando los últimos vestigios de mi antigua vida.
Después de trece horas en el aire, por fin había llegado.
En la puerta de llegadas, un hombre alto sostenía un cartel con mi nombre.
—¿Isla?
Tenía unos cálidos ojos marrones y una sonrisa como rayo de sol.
—Soy Esteban, Alfa de la Manada Piedra Solar. —Dijo con una sonrisa genuina. —Los anciano