Punto de vista de Isla
—Sí.
Mi respuesta dejó a todos en la habitación atónitos.
—¿Isla? —Esteban me miró, con una pregunta en los ojos.
—Si quieres venir, puedes hacerlo. —Le dije a Damián. —Pero solo para mirar.
Un destello de luz apareció en los ojos de Damián. —Gracias.
A la mañana siguiente, el médico autorizó a Damián a salir del hospital por unas horas.
—Pero no por mucho tiempo. —Advirtió. —El veneno de plata no ha desaparecido por completo.
Esteban envió una invitación formal y un prend