97.
KAYNE
Sabía que algo más avanzaba en la oscuridad, entre las sombras, deslizándose como serpientes venenosas queriendo encontrar a su presa.
Observo la lejanía, la noche que se extiende por todo el horizonte cubriéndonos, sumiendo nuestro mundo en una espesa oscuridad.
La brisa fría sopla débil, llevando susurros de lamentos, tocando mi piel antes de seguir su paso e intentar llegar a ella.
Aurora.
Escucho su respiración constante, cálida, su calor llenando toda la habitación así como su o