AURORA
Compañera, ella es su compañera destinada.
No quería creerlo; esa parte de mí, insegura, que lo había aceptado después de tanto negarlo, ahora se niega a creer en esas palabras.
Mis lágrimas seguían cayendo silenciosas, negando desde el fondo de mi alma que lo que decía era mentira, que todas sus palabras lo eran, porque Kayne había demostrado ser diferente conmigo.
Agradecía tener una mordaza en la boca para no dejar salir ningún ruido, para no dejar que vieran cuando me estaba quebrand