137.
AURORA
El palacio hoy rebosa de alegría; las doncellas se apresuran por los pasillos dejando todo listo, incluso a una se le cae una toalla mientras corre de regreso.
Me agacho con cuidado para levantarla, colocando una mano en mi abultado vientre hasta que logro enderezarme de nuevo.
Sigo mi camino por el pasillo acariciando a mi pequeño, sonriendo porque estos meses han sido todo un reto, pero también una montaña rusa de emociones.
Creo que el que más sufre es el pobre de mi compañero