103.
AURORA
Pasos se escucharon, muchos de hecho, miré alrededor para ver personas saliendo de la oscuridad, sus ojos atentos a los míos.
Algunos se inclinaron, en su mayoría lo hicieron, pero no a Andras.
A mí.
—Ellos Aurora, son lobos, expulsados de su hogar, vendidos como simple carne para ser tratados a placer.
Bajaron la cabeza con sus vestiduras sucias y rotas, las manos entrelazadas al frente llena de cicatrices y cortes.
Sin embargo eran sus miradas lo que me tenían inquieta. No me veí