102.
AURORA
El dolor traspasa casa fibra de mi cuerpo, el suelo frio y húmedo en el que ahora me encuentro se adhiere a mi piel como si no quisiera dejarme ir.
Gimo tratando de moverme, sin entender del todo como fue que llegue aquí.
Abro los ojos con las párpados temblando, la garganta seca, los pulmones ardiendo.
Estoy en una celda oscura, rodeada de antorchas; me arrastro como puedo a los barrotes para ver una salida, suplicar ayuda, pero una vez que abro la boca, las palabras no salen.