(Narrado por Casey)
Había pasado la última hora en mi oficina, con el estómago revuelto y la mano temblando ligeramente sobre el ratón del ordenador. Estaba preparada para lo peor. Víctor Rose no era un hombre con el que una quisiera estar a solas en un estudio a las diez de la noche, pero mi orgullo era más grande que mi miedo. Quería que Spencer viera que no podía controlarme, que si él me soltaba, otros estarían más que dispuestos a sostenerme.
Sin embargo, justo cuando guardaba el cargador