Dominic Blackwood
La clínica de fertilidad era un bastión de cristal y mármol en el corazón de Marylebone, un lugar donde el silencio se compraba a precio de oro. Caminaba junto a Chloe, manteniendo mi mano firmemente apoyada en su espalda baja. Hoy era el día. Ella continuaba con su monitoreo y yo iba a cumplir mi parte del pacto. Había una extraña solemnidad en el ambiente, una sensación de que estábamos blindando nuestro mañana.
Pero el destino, o más bien los pecados de mi pasado, tenían ot