La tarde caía suavemente sobre la mansión, y la luz dorada del sol se colaba por los grandes ventanales de la sala principal, iluminando cada rincón con un brillo cálido. Fernando, Leo y Sofía estaban sentados alrededor de la mesa de centro, concentrados en una animada partida de cartas. La risa de Sofía y los comentarios bromistas de Leo llenaban la habitación, creando un ambiente relajado que contrastaba con los días recientes de preocupación y cuidados por Isabella. Fernando, aunque particip