El aire en el interior de la base era denso y pesado, cargado con una energía que parecía vibrar en las paredes de piedra oscura. Cada paso que el grupo daba resonaba con un eco profundo, como si el lugar mismo estuviera vivo, observándolos desde las sombras. Aurora sentía cómo su magia se agitaba inquieta en su interior, una respuesta instintiva a la amenaza latente que los rodeaba. Damien, siempre cerca de ella, mantenía su espada desenvainada, sus ojos rojos escaneando cada rincón.
Freya y K