La cueva retumbaba con el eco de la batalla. La figura de Evangeline parecía fluir como humo oscuro, moviéndose con una elegancia letal mientras lanzaba ráfagas de energía hacia Aurora y Damien. La luz dorada del cristal central pulsaba en respuesta a cada ataque, como si el corazón del Laberinto estuviera vivo, reaccionando al conflicto que lo rodeaba.
Damien bloqueaba los ataques con la velocidad sobrenatural de un guerrero experimentado, su cuerpo moviéndose entre las sombras y la luz como u