Mundo ficciónIniciar sesiónDesde que mi padre mató a mi madre cuando intentó liberarlo de la oscuridad, la vida no tiene mucho sentido para mí. Mi único objetivo se a convertido en casarme con Tristán, el rey de Roth, enemigo de mi padre, para asesinarlo. Pero mis poderes no son nada comparados con los de mi mamá, la última elfa, y no estoy segura de poder lograrlo. Me pregunto sobre las consecuencias que tendré que enfrentar cuando tome la decisión de darle la espalda a mi reino para proteger con mi vida a la persona que amo, incluso si eso significa que deba liberar el candado que me a protegido durante todos estos años de destruirme a mí misma.
Leer másUn reino, un rey y una reina; y un futuro más brillante que la luz del sol.—¿Estas nerviosa? —pregunta Tristán con esa sonrisa que solo hace cuando me mira y que cuido celosamente. Esa sonrisa que deja al descubierto esa cicatriz que le endurece el rostro y que le enorgullece cada vez que le digo que se ve sexy con ella.—No. No lo estoy —miento. Incluso yo puedo verme mentir mientras me miro al espejo y acomodo la corona sobre mi cabeza por tercera vez porque no me deja de parecer que esta torcida.En el reflejo veo como Tristán se acerca hasta a mí por la espalda y me ayuda a colocarla.—Ya déjala en paz, se te ve preciosa.“Preciosa” es definitivamente la mejor palabra, cuando me dice que estoy preciosa por las mañanas, cuando me dice que estoy preciosa cuando me siento en el piano cuando me enseña a tocar, cuando me dice que estoy preciosa cuando me tira por los suelos en medio de los entrenamientos, cuando me dice preciosa cuando esta sobre mi haciendo el amor.—No lo sé —confies
Perspectiva de Crisia-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-..-.-Extiendo la cadena que se queda recta y se transforma en una espada de plata cuyo mango me quema la palma. No permito que Tristán me detenga, corro por el salón y tomo el impulso suficiente para arrojarme sobre el pecho de Traegón. Traspaso la piel con la espalda, clavándosela muy hondo, es duro como un tronco de madera, pero uso todas mis fuerzas para hincársela más y más profundo en su corazón del que sale un tornado de niebla que intenta arrojarme lejos. Me concentro para hacer lo mismo que hice con el hombre que me ataco en el bosque, absorbo esa energía violenta para que no pueda hacer más daño. Me sostengo con fuerza mientras el alma se me llena de pesar. Siento una ira incontrolable y una envidia que remueve mi estómago, el odio por Tristán Avernatti me roe las entrañas, pero no me suelto. Después llega la emoción, una energía que me llena el pecho de una calidez loca, soy tan feliz del poder que me reco
Perspectiva de Doli-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-..-.-Mi hermana siempre dijo, que parecía que yo no entendía a lo que se refería “el miedo” porque siempre actuaba sin comprender las consecuencias. Nunca le dije que de verdad las entendía, que de verdad sentía miedo, pero al final siempre decidía hacerlo.El día de hoy entiendo las consecuencias y el cuerpo se me llena de sudor frio por el miedo, pero decido hacerlo.Encojo mis huesos hasta alcanzar la altura de un niño y adelgazo hasta convertirme en una bailarina ágil que apenas y hace ruido con los pies.Tomo uno de los artefactos de mi mochila, uno de mis favoritos: una cuerda del infinito. Recito el hechizo para que se sujete muy bien al barandal del pasillo y recito otro para que la cuerda me abrace.Recito el hechizo para que la cuerde me baje despacio. Me deslizo tan cerca de ese monstruo que puedo ver como la sangre late en sus venas abultadas que le cubren todo el cuerpo. Estoy tan cerca de su cuello que l
Perspectiva de Crisia-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-..-.-Yo también me duermo, está vez aparezco inmediatamente en el paraíso de mis sueños, pero se siente diferente. El cielo parece ser una cúpula transparente que mantiene separados el espacio estelar de la tierra.Mi madre no está usando el camisón vaporoso con flores bordadas con el que siempre la visualizo. Está junto a la estatua de Roth abrochándose una bota de combate, aprieta tanto las cuerdas en nudos que creo que van a romperse.—¿Mamá? —pregunto acercándome a ella. Yo tampoco estoy descalza, uso mi armadura de luz que resplandece, aunque sea de día.—Crisia. Que alivio que pude verte antes de que te marcharas.—Lo sabes.Me pone ambas manos en los hombros y me mira con seriedad.—Se que piensas enfrentarte a tu padre. Escúchame bien, Crisia. El grimorio de los elfos no es solo un libro.Trago con dureza, siento la lengua seca pidiendo por agua.—El grimorio de los elfos es una línea de comunicación con nue
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