OSCURO (Salvatore)
El vapor aún se eleva en el baño como un velo que busca abrazarme, como una amante demasiado insistente que rechazo de un manotazo, y cuando la puerta se abre al aire más fresco del pasillo, mi piel tiembla bajo el asalto del frío, gotas aún ruedan por mis trapecios, descienden lentamente hacia mis abdominales tensos, estallan en mi cadera antes de desaparecer en la tela blanca de la toalla.
Me gusta esta mordida, este contraste brutal entre el fuego del agua hirviente y el a