Mundo de ficçãoIniciar sessãoNahia
La puerta se cierra detrás de mí con un susurro ahogado. El pasillo es un túnel de silencio y sombra, solo roto por el roce de la sábana de seda que arrastro como un peso muerto. Mis pasos son vacilantes, mis piernas de algodón. Cada músculo grita, no de dolor físico, sino de ese cansancio del alma que pesa más que la piedra.
Camino sin saber a dónde voy.







