Mundo ficciónIniciar sesiónNahia
La puerta del salón se cierra con un suspiro ahogado detrás de nosotros. La mano de Sombre, posada en el hueco de mi espalda, me guía o me empuja a través de pasillos inmensos. Su contacto, a través de la tela de mi vestido, quema como el hielo. Me pongo rígida, cada músculo tenso en una negativa silenciosa. Él no dice nada. Su silencio es una prisión mucho más só







