Revise los mensajes de mi papá apenas me senté en la oficina. Su entusiasmo traspasaba la pantalla:
> *“Qué bien que tú llevarás el proyecto. Confío en tus habilidades y potenciales.”*
Cerré los ojos un segundo, respiré hondo y respondí sin pensarlo mucho:
> *“Sí, papá. Me esforzaré para que esta alianza nos sirva para sacar adelante la empresa.”*
No podía mostrarle mis dudas. Mucho menos contarle lo que pasaba detrás de esas paredes frías y pulcras.
Me sumergí en mi trabajo. No salí a almorzar