Llegamos al Mille-feuille Bakery Café y Jex como lo había hecho todo el día se mostró como todo un caballero, dándome la mano para bajar y luego tomándola y cruzándola con su brazo, puede ser que su amabilidad se deba a todo lo que escuché antes de la audiencia y en los alegatos, es como si él no quisiera verme mal, lo noté en la audiencia, pues cada cierto tiempo intentaba volver su cuerpo para verme, lo que me producía un poco de ternura y hasta risas al notar como la loca desquiciada esa nos