Se ha hecho justicia. P4. La pura y santa verdad.
En estos momentos me sentía como si estuvieran en la panacea, no podía creer que el abogado de la contra parte nos estuviera dando todo para hacer que este juicio se volcara a nuestro favor.
Si bien es cierto que al verlo desde fuera, las pruebas presentadas por la demandante era absolutamente incriminatoriaa. Definitivamente tenían todas las falencias para mover el tablero a nuestro favor.
Primer punto.
El parte policial. Astutamente, o más bien tontamente, el abogado omitió la parte en que di