Una semana después…
La jefa andaba muy misteriosa, pero mi jefecito lo atribuía a los cuidados de la señora Alma, aunque ayer me sorprendió por la petición que me hizo y por eso ando como los espías, buscando las cosas que me pidió.
Heme en el centro comercial más grande de la ciudad buscando un dinosaurio morado, el mismo que ama Sarita más que a mí. Cómo será eso que la muy bocaza, el día que cuando juré que por primera vez me diría mamá, me balbuceó Ma… indicando la televisión y luego dijo M