—Te has recuperado bien del accidente hijo.
—Depende de lo que entiendas por “bien”, papá.
Isabel, al otro lado de la mesa, mantuvo la sonrisa.
—Está recuperándose de maravilla —intervino—. La clínica nos ha dicho que es cuestión de tiempo que todo vuelva a su sitio.
“Todo” era una palabra peligrosa.
Sofía acababa de entrar. Se movió alrededor de la mesa, sirviendo café.
—Gracias, Sofía —dijo Richard Wood, cuando ella dejó la taza frente a él—. Me han hablado mucho de ti.
No sonaba como un cump