Los aún débiles rayos del sol, me molestan en los ojos. Miro el reloj, las 6: 30 de la mañana y pienso, con tristeza, que puedo seguir durmiendo, pero los recuerdos de la noche anterior me asaltan, haciendo imposible el retorno del sueño.
La presencia de Saúl con su amante fue revelador para mí. Es un hipócrita que aún pide una segunda oportunidad y sigue en sus aventuras. Como bien dijo Max, el hecho de que estuviéramos en ese restaurante, los cuatro, propicia un cierre en nuestras vidas.