- Buenos días - saludo mirando a la pareja que acaba de entrar a mi despacho.
- Buenos días - responden al unísono.
Los detallo con un poco de curiosidad. Son jóvenes ambos, morenos y al parecer tienen gustos similares. Sus ropas se asemejan en cuanto a estilo y color. Puedo apreciar a simple vista que son extrovertidos, inteligentes y además se aman.
Tomo en mis manos el documento que mi asistente ha dejado encima del escritorio, donde ha escrito los datos personales de los pacientes. Ja