Seduciendo al rey de la mafia 35.Lo que me distingue
El sonido de mis pasos resonaba en el corredor de la iglesia, mientras la melodía delicada de un cuarteto de cuerdas inundaba el aire, generando un ambiente tanto venerable como lleno de tensión. Mientras caminaba, los hombres a mu alrededor proyectaban una presencia imponente, vestidos con trajes oscuros y rostros serios, como si todos hubieran sido esculpidos en la misma roca. Había escasas mujeres presentes, cuyos rostros reflejaban tristeza, al igual que el mío. Con mis ojos, lograba detecta